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International Office - FAAP

Responsabilidad Social

LA CUOTA DE CADA UNO EN LA COMUNIDAD

A sí como el consumidor ya comienza a preferir productos de firmas que preservan el medio ambiente, ahora le toca al empresario moderno preocuparse por tener responsabilidad social. Eso significa que las empresas privadas necesitan participar activamente.

No deben esperar todo del poder público para solucionar o aligerar los grandes problemas que afligen a la población brasileña. Se trata de una conciencia nueva, que no existía hace diez años - o que existía sólo en una forma de asistencia. No existía el trabajo directo con la comunidad, y se privilegiaba a grupos que eran elecciones personales de los ejecutivos.Aun así, la sociedad civil pasó a organizarse, formando organizaciones no gubernamentales (ongs), y se estructuró el tercer sector, que discute y reflexiona con más profundidad sobre exclusión, educación, salud, defensa del medio ambiente.

En la FAAP, la responsabilidad social es parte integral de la formación del alumno. El director cultural Victor Mirshawka lo definió: "El desarrollo del concepto y la práctica de la responsabilidad social es un aspecto fundamental en el desarrollo de los alumnos, sea en su propia inserción en el mercado de trabajo, sea en la propia formación de su ciudadanía." Docentes y discípulos se empeñan en una serie de acciones que ha venido creciendo en diferentes áreas. Una de ellas, realizada en 2003 y 2004, fue el Hambre de Saber, que se integró a dos proyectos, uno federal (Quiero Leer) y otro estadual (São Paulo, un Estado de Lectores).

La Secretaría del Estado de Cultura constató que 84 ciudades de São Paulo no poseían bibliotecas municipales. Por ese motivo, la FAAP decidió donar bibliotecas a ocho ciudades, en diferentes puntos del Estado de São Paulo, como Altair, Guaraci, Jeriquara, Neves Paulista, Nova Independência, Redenção da Serra, Jaci y Ribeirão Corrente. La idea fue proveer los medios de acceso a quien nunca los tuvo. Para montar los acervos, se realizaron campañas de donación entre alumnos, profesores, funcionarios, ex alumnos y población en general, instalando quioscos de atendimiento en los principales shopping centers de São Paulo y dentro de la propia FAAP. Se promovieron fiestas, shows, rallys y juegos universitarios con el dinero destinado al Hambre de Saber.

Para el proyecto, quedó determinado que cada unidad recibiría un acervo mínimo de 3,500 ejemplares. La selección de los títulos siguió criterios rígidos, para no entregar a las bibliotecas un montón de obras viejas, sin expresión y sin categoría, descartadas por los donadores o por editoras ansiosas por deshacerse de aquellos libros irrelevantes que no se vendieron. Los municipios que recibieron esa donación de la FAAP tienen hoy un espacio moderno, totalmente reformado y dotado de muebles, computadores y aire acondicionado para la lectura y contacto con el mundo y el País por medio de Internet. La FAAP, además de proveer las reformas, donó e instaló las computadoras conectadas a Internet y desarrolló un software para que los bibliotecarios pudiesen administrar y acompañar retiros y devoluciones de libros. También fueron creadas videotecas.

Para incentivar la lectura y despertar el interés de la comunidad, se organizó en cada una, un concurso de dibujo y redacción con el tema: Como un libro afectó mi vida. Los mejores resultados obtenido por el Hambre de Saber le dieron a la FAAP el Premio Top Social 2005, de la advb, cuyo objetivo es distinguir a las organizaciones que estén desarrollando acciones sociales con criterio, responsabilidad e inclusión social. No fue la primera vez que la FAAP recibió ese homenaje.

Paralelamente, se creó la FAAP Social, sector que reúne a todos los directorios académicos, destinado a incentivar y orientar a los estudiantes en la elaboración, formateo e implementación de acciones con alcance social, conforme lo señala la revista Qualimetría, que no deja pasar un mes sin un artículo sobre el asunto, "porque, en los próximos años, será inimaginable hablar de la Institución y no asociarla a deberes sociales", acentúa una editorial. La Facultad de Administración fue la primera en introducir en su programa de graduación, como disciplina obligatoria, la responsabilidad social y gestión de las organizaciones del tercer sector. El efecto de eso se reflejó en los trabajos de fin de curso (tcc) de los últimos años, 15% de ellos con enfoque social.

La FAAP mantiene sociedad constante con la Casa Hope, asociación de apoyo al menor carente con cáncer, un apoyo que se extiende a los padres o acompañantes, con asistencia social, educacional y psicológica (la cual probó contribuir a una recuperación más rápida del paciente). Los cursos de postgrado también incluyen disciplinas que tratan de responsabilidad social. Así, fue creada la materia Marketing Social. La Facultad de Comunicación invirtió en el sector por medio de sus talleres de teatro, montando la pieza Alicia a través del espejo y lo que ella encontró ahí. El dinero de la billetería se entregó a una guardería, cuyos pequeñitos, maquillados y fantaseados, también participaron de una mini pieza. Estudiantes del curso de radio y tv crearon los personajes Emilinho y Abue Ribas, aludiendo al famoso Instituto de Infectología Emílio Ribas (São Paulo), para ayudar a conscientizar a los niños enfermos sobre lo que ven en la televisión. Los dos personajes fueron transformados por los alumnos de relaciones públicas en agentes de rp de aquel hospital.

Alumnos de Administración Hotelera organizaron la Operación Limpieza del Armario, que tuvo una campaña de comunicación producida por estudiantes de publicidad y propaganda, con un resultado excepcional en la colecta de cobertores, edredones, sacos, camisetas, sudaderas, etc.

La Atlética FAAP, que organiza los Summer Games, contribuyó para la campaña de alimentos destinados a los carentes del litoral. El Directorio Académico de la Facultad de Economía donó siete computadoras al Instituto de los Niños con Cáncer del Hospital de las Clínicas de São Paulo. La asociación, que tiene 1,500 socios (la mayoría alumnos y ex alumnos de la FAAP), también colabora con otras entidades semejantes, como la Unión de los Moradores del Parque Anhangüera, que atiende a 450 niños.

Los alumnos de Publicidad y Propaganda, para concluir su curso, tienen que preparar una campaña para la Comunidad Casa Esperanza y Vida, que atiende dependientes químicos. La FAAP está siempre de puertas abiertas a pláticas, como las promovidas por el movimiento que lucha por concienciar sobre el peligro de dirigir alcoholizado. Con el trabajo Comunidad Consigue, alumnos de la FAAP y de la Fundación Getulio Vargas quedaron en primer lugar en el Proyecto Soluciones, promovido por el Centro de Integración Empresa Escuela (ciee) y por sptv de tv Globo. El tema fue seguridad y tuvo como objetivo involucrar a la comunidad estudiantil en la reflexión y propuesta de soluciones para los problemas que sofocan a la sociedad.

La Empresa Júnior FAAP (la primera de ese tipo fundada en Brasil, en 1989, congregando alumnos graduados) creó su Centro de Voluntariado, pionero, que encamina alumnos, profesores y funcionarios para ongs registradas, con el fin de que desarrollen acciones para la comunidad. Recibió el Sello de Calidad de la Abrinq, concedido solamente a empresas que invierten en acciones sociales. Dado el interés mostrado por los jóvenes, se espera que cerca de 4 mil alumnos pronto estén inscritos en el Centro. Los Shows Por la Vida, una sociedad de la Empresa Júnior FAAP, de todos los directorios académicos (das) y de la Atlética FAAP, fueron realizados con la intención de reverter el dinero recaudado en causas sociales. Además de eso, campañas de donación de sangre y de recaudación de suéteres son promovidos regularmente. El rally Solidario, promovido por los das, fue una fiesta de recepción a los novatos, donde cada uno llevó un kilo de alimento. Se recogió 1.5 tonelada de no-perecibles, donados a la Fraternidad Hermana Clara, en el barrio de Higienópolis (São Paulo), que abriga 36 niños excepcionales.

Las acciones no se restringen a la ciudad de São Paulo y han tenido más alcance con la FAAP fuera de la FAAP. En São José do Rio Preto, alumnos de Administración de Marketing fundaron una ong para auxiliar a personas carentes. En Bauru, un grupo de postgrado da cursos para profesionalizarse gratuitos. En São José dos Campos, se montó una escuela para adultos, en la cual empresarios (ex alumnos del postgrado) imparten clases de varias materias. La creatividad, uno de los resortes propulsores de la FAAP, ha sido fundamental en las acciones que involucran responsabilidad social. Al mismo tiempo, como ratificó un profesor, "vamos agregando y dando a los alumnos la visión de emprendedurismo", otra llave maestra en la filosofía de la enseñanza.

MAB-FAAP

La contribución a más largo plazo en el área social y que ya alcanzó al mayor número de personas proviene de las exposiciones del FAAP-MBA. Hace más de 45 años contribuyendo para el proceso de inclusión cultural y social de la comunidad, todas las exposiciones del Museo son gratuitas con guías especializados, además de invitar escuelas públicas para visitar sus exposiciones, les proporciona transporte y un refrigerio para aquellos más necesitados.

Entre 2000 y 2005, se realizaron más de 70 exposiciones, que atrajeron a casi 2 millones de personas, entre estudiantes, grupos, instituciones de beneficencia y público en general. Este programa concedió a la FAAP el Top Social 2004, con el case "Museo de Arte Brasileña de la FAAP: un caso de inclusión cultural".

BARRA DO CHAPÉU

El actual gran desafío de la FAAP es la adopción del municipio de Barra do Chapéu, localizado en el Valle do Ribeira. La iniciativa pretende mejorar la calidad de vida de los moradores de esa ciudad - que tienen el 2o menor idh del Estado - por medio del desarrollo de proyectos relacionados a la educación, saneamiento, habitación, gestión de negocios y en otras áreas que presenten problemas latentes.

Una de esas acciones fue el curso de inclusión digital impartido a jóvenes y profesores de la ciudad. Para viabilizar la actividad, la FAAP provee al municipio la única forma de acceso a Internet que tiene la población, además de donar 12 computadoras. Con base en el curso y en las apostillas dadas por la FAAP, la prefectura viene impartiendo nuevas clases a otros interesados, produciendo un efecto multiplicador de conocimiento. Otra acción realizada fue el Encuentro Regional de gobierno y Desarrollo Sustentable, cuyo objetivo fue reunir algunas lideranzas del Valle do Ribeira para discutir problemas y proporcionar soluciones en el ámbito regional. A lo largo de 2006, diversas acciones serán programadas.

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